La provincia peruana de Carabaya es una de
las 13 provincias que conforman el Departamento de Puno, perteneciente a la
Región Puno. Limita al norte con la Región Madre de Dios, al este con la
provincia de Sandia, al sur la provincia de Azángaro y la provincia de Melgar,
y al oeste con el Departamento de Cusco.
Se sabe por investigaciones y
tradiciones fundametalmente en la frontera peruano-boliviana actual de
principios del siglo XX, y algunos recientes hallazgos, que una gran comarca
llamada de los Callahuayas, Kallawayas, Carawayas, Carwayas, o como se hayan
llamado antes de llegar los españoles a esos lugares; habitaban los suelos de
transición entre la gran altura y la selva baja que esta a unos 200 a 300
km (en transecto) al norte del Lago Titicaca. Los primeros datos que se
encuentran es de reportes de oro llevados desde las minas de Carabaya de 1542,
existen indicios por los que el geografo A. Raimondi, conjeturara que las minas
de esta provincia fueron las más antiguas, y las de mayor importancia en el
período anterior a la independencia. Guaman Poma, Garcilazo y Pedro de Cieza
coinciden en señalar en que las minas que se encontraban en Carabaya (los
lavaderos de la selva, son de origen colonial y hay indicios de que aquellos
eran los yacimientos ubicados a gran altura), fueron las que surtieron el oro
del templo inca del Coricancha en el Cuzco.Allá por los 1570s, Carabaya paso
sucesivamente de ser parte del Virreynato de Lima a ser parte de Charcas
conjuntamente a Cuzco al que pertenecía, luego volvió a ser parte del
Virreinato del Perú porque desde Lima se reclamó por el Cusco y su jurisdicción
completa; Charcas, en 1579, volvería a adquirir derechos sólo políticos sobre
Carabaya adscribiendosela a La Paz y episcopalmente seguiría perteneciendo al
Cusco, como siempre; en esa condición, políticamente fue, por un tiempo, la
provincia más remota del virreynato de Buenos Aires; hasta la creación de la
Intendencia de Puno, en 1775, a la que se asigna una Carabaya.
Emociones...